Numeraciones
 
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Numeraciones

La primera numeración que conoció nuestra ciudad se remonta a 1763, durante el gobierno de Ambrosio Funes de Villapando, Conde de Ricla. Consta que en cabildo celebrado el 25 de noviembre, el historiador y regidor del ayuntamiento José Martín Félix de Arrate, pidió que “el Mayordomo de Propios y Rentas pagase los gastos que se han hecho en las tarjetas de madera en que se han puesto los nombres de las calles; y así mismo el costo de cal y operarios que han trabajado en poner la numeración de todas las casas y puertas (…)”. Esta numeración era corrida y dispuesta de norte a sur y de este a oeste. Los números eran pintados en las fachadas de la casas. Se asignaba el primer número por la acera izquierda, y al finalizar la calle saltaba a la acera derecha hasta el punto de partida. De esta ordenación inicial existen evidencias en varios mapas y planos, entre los que cabe mencionar el Plano Pintoresco de la Habana, con los números de las casas, fechado en 1853; o el Plano de La Habana con los números de las casas y la división civil, judicial, eclesiástica y de instrucción pública de 1861, ambos realizados por el historiador y geógrafo José María de la Torre.


En 1808, durante el gobierno de Salvador Muro y Salazar, marqués de Someruelos, se volvió a enumerar la ciudad, aunque todo parece indicar que las obras se dilataron más de lo previsto. De hecho, en 1823, hay una solicitud de José Pedro Calzada al cabildo para concluir la numeración de las casas con tarjetas de bronce, como se había comenzado años antes. En esta ordenación se utilizaron por primera vez fracciones para enumerar las accesorias, que años después se reemplazarían por letras.

Durante el mandato del capitán general Miguel Tacón, y siguiendo el patrón adoptado en Madrid en 1835, se adoptó por primera vez la numeración de pares (para las casas de la derecha) e impares (para las de la izquierda), comenzando siempre por el norte y el este. Pero esta numeración se aplicó únicamente en los barrios de extramuros, de modo que por más de dos décadas coexistieron en la ciudad dos numeraciones distintas, como puede apreciarse en el plano de B. May y Cía. (1853).


En 1860 se estableció una nueva numeración, y la vieja ciudad intramuros adoptó la de pares e impares ya practicada fuera del recinto amurallado, fijando 50 números para cada cuadra, independientemente de sus dimensiones. Desde entonces esta numeración ha sido fiel compañera de varias generaciones de habaneros y visitantes.

Equivalencia de los números históricos de los inmuebles (sólo para la antigua ciudad intramuros), a partir de la información del libro del Dr. Manuel A. Cuadrado: "Habana antigua numeración de las casas", que ha sido digitalizada y procesada digitalmente en el Plan Maestro. Agradecemos el apoyo de la biblioteca del Arzobispado de La Habana.
 

Habana antigua numeración de las casas









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